Pintando Poesía | María Lecea
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María Lecea

La edición española del SHITAO -o discurso acerca de la pintura por el monje Calabaza Amarga- que tradujo y anotó Pierre Ryckmans al francés, y que centra su discurso sobre el aspecto filosófico de la pintura china a principios del siglo XVIII siendo, sin duda, el mejor tratado de pintura que tiene al TRAZO como protagonista… es el compendio más veraz e imprescindible para adentrarse en el Arte Chino, sin su comprensión nos quedamos en la superficie de un arte que tan mal se comprende en nuestro país, por miedo quizás a desentrañarlo.

La edición española la lleva a cabo María Lecea y la publica la editorial de la Universidad de Granada en 2012, cuando ella llevaba ya muerta 9 años, a pesar de que el manuscrito llevaba casi dos décadas en poder de la universidad, pero la burocracia supongo que es lenta hasta el dolor de que ella no pudiera ver su trabajo publicado, además del miedo académico a que lo nuevo pueda ensombrecer lo establecido… cuando es el miedo lo que ensombrece, y no lo nuevo que da luz a quien no tiene miedo, pero el academicismo, desgraciadamente es miedoso, no sé si por naturaleza..

El prologo del libro lo escribe su hija Ana María Melendo Lecea y dice que: María Paz Lecea López de la Osa (1922-2003) llegó a Pekín en el año 1955 junto a su marido Ataulfo Melendo Alonso (1911-1977) y el hijo de ambos, procedentes de la Unión Soviética, para dar clases de español en el Instituto de Estudios Extranjeros de la capital china, donde permanecerían durante nueve años.

Son los primeros profesores de español que llegan a una China anterior a su revolución cultural y debido a la cual tuvieron que dejar el país. Su testimonio, sus recuerdos, su experiencia de vida son fundamentales para entender la sensibilidad que le llevó a dedicar años, cuando ya retirada vivía en Málaga, en la parte alta de la ciudad y en un piso alto desde donde podía divisar el mar, años a la traducción de este libro desde el francés y desde la comprensión que sus colegas y alumnos le supieron transmitir en aquellos años en los que el encuentro y la palabra tenían tiempo para dejar hacer… hacer que lo pasado encontrara camino en la oralidad y la mirada de un tiempo detenido capaz de proyectarse al futuro y que recogió en su estancia de Málaga sentada ante su máquina de escribir…

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