Claros de María
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CLAROS DE MARÍA

Para llegar a las pinturas que aquí se presentan se ha trabajado sobre el texto CLAROS DEL BOSQUE de María Zambrano creando una edición versificada y con pinturas.

En dicha versificación se ha prescindido de los signos de puntuación; tampoco hay mayúsculas, si bien el texto se corresponde literalmente con la edición de Mercedes Gómez Blesa en el Tomo IV de las OOCC de Galaxia Gutenberg, 2018   Copyright del texto © Fundación Maria Zambrano.

La versificación se ha hecho desplazando el texto escogido para cada línea sin encadenarlo a los rígidos márgenes, de forma que se ha intentado dejarlo moverse con el alma, para que así fluya como si la ola del mar jugara con las palabras en la orilla.

Con ello se ha buscado dar una posible forma que haga respirar musicalmente al texto, eludiendo centralismos o un orden absoluto o único, para así atraparlo livianamente en aquellos ratos perdidos en los que encontrarnos a nosotros mismos.

Las pinturas profundizan los conceptos desde el más puro sentir que se me ha dado del trazo.

Como se ha dicho, esta edición se presenta versificada, ya que el original de este texto está escrito en prosa. La versificación la he sentido como una necesidad al pintar el texto, ya que el movimiento del trazo -trazo que se ejecuta con pincel chino, de pelos particularmente largos que dotan de extrema flexibilidad al ir y venir de la tinta que porta, dejando que la rotundidad de una detención se convierta en la sutileza de un desplazamiento que susurra en la hoja- no se deja llevar por el concepto sino por el vacío que entraña. El papel, de manufactura china, está elaborado con la fibra del cáñamo y al ser tan fino absorbe cualquier inflexión llevada a cabo por la muñeca que sostiene el pincel. Porque, en definitiva, el trazo escucha el sonido del texto, viendo la danza de su contenido, que, cual bailarín, recrea su propio espacio y tiempo.