Revista Cultura en abierto
21649
page-template-default,page,page-id-21649,stockholm-core-1.1,select-child-theme-ver-1.1,select-theme-ver-5.1.8,ajax_fade,page_not_loaded,vertical_menu_enabled, vertical_menu_transparency vertical_menu_transparency_on,wpb-js-composer js-comp-ver-6.0.5,vc_responsive

Paloma Fadón Salazar. Doctora en Arte Chino  24/09/2016

REVISTA CULTURA ABIERTA – Naoual Maaroufi

Escribir el libro Viendo Poesía ha sido para mí una necesidad.

Paloma Fadón, doctora en arte chino, se ha formado en las facultades de Bellas Artes  de Bilbao y Madrid en España y Hangzhou en la R. P. China. Ha viajado por Europa, América y Asia en su búsqueda por entender el arte de los diferentes países y culturas, siempre con la inquietud de reconocer el suyo propio como expresión de su sentir y razón de ser de su vida.

Ha escrito seis libros, siempre con la intención de transmitir sus  conocimientos del arte y su propia experiencia con una intención didáctica y de reflexión dialogada consigo misma. Ha expuesto su obra en busca del espectador que le dé el sentido que le falta, pues sin la mirada del espectador no hay obra de arte. En la actualidad vive en Granada, donde ha instalado su estudio y sigue trabajando en su obra, que se concreta en la pintura del libro de María Zambrano Claros del Bosque.

 

A nivel cultural-artístico, ¿qué mensaje transmite a través del libro Viendo Poesía?

Escribir el libro Viendo Poesía ha sido para mí una necesidad, pues el desconocimiento del arte de la pintura de palabras o de la poesía no es conocido en España. Es el arte del trazo que conecta con el sentimiento que se entraña cuando se lee una poesía encontrando la forma cuando pincel en mano se la deja hacer para que suelte todo lo que al sentimiento se le antoja: más que formando, deformando; más que dirigiendo, liberando; más que conduciendo, dejando que todo lo que confluye en el momento de pintar encuentre la libertad de girarse y crecer o borrarse según el corazón y la razón lo sientan o lo piensen.

El libro habla de la sociedad que engendra la pintura, cuáles son sus características, que sin duda van a conformar la obra. A continuación, se aborda la evolución de la pintura a través del s. xx, que tantos vaivenes nos ha dejado. El tercer capítulo es el relato de una experiencia de vida dedicada a la pintura, la de la propia autora, cómo ha vivido y asimilado para llegar a la expresión artística que se concreta en la pintura de las poesías de Saramago y que vienen reproducidas al final del libro.

 

¿Qué piensa de la diversidad cultural?

En relación a la diversidad cultural, por la que me preguntas, me parece que está muy relacionada con el primer capítulo de mi libro. En él insisto en lo importante que es tener en cuenta la sociedad en la que se desarrolla el arte. Cualquier expresión artística tiene, debe, está obligada a entender y adentrarse en la sociedad en la que está inmerso el artista como ser humano: sin la comprensión del medio en el que crece como persona no puede haber expresión artística.

Hoy en día nos movemos a gran velocidad, los medios de transporte nos acercan a cualquier punto de la geografía y, por tanto, cualquier cultura que tiene lugar en el planeta Tierra está más al alcance de la mano que en cualquier otro tiempo conocido. Por otro lado, los medios de comunicación nos acercan el relato, la historia, el día a día de otras culturas en un tiempo récord y eso nos hace estar involucrados con ellas. La diversidad cultural es, en esencia, la gran riqueza del planeta, la que nos permite conocernos siempre en relación con los otros, lo diferente nos significa sin encerrarnos en el individualismo, nos abre las puertas al nosotros permitiendo la transformación natural en convivencia. La diversidad cultural es el verdadero tesoro de nuestra sociedad, un reto con el que aprender a convivir para crecer como sociedad sin excluirnos, en el respeto por lo diferente, en el aprecio de lo distinto, lo que nos hace fuertes.

 

Según su trayectoria literaria y artística ¿qué significa la Paz para usted? ¿Cómo trabajaría para conseguirla?

La Paz es un concepto difícil de imaginar sin su opuesto, la guerra. Es una dualidad que se mantiene a sí misma y es difícil elegir entre una y otra, porque desde tiempos inmemoriales venimos desplazándonos de una a la otra, sin capacidad para permanecer en la primera desterrando la segunda. Por lo tanto, la búsqueda diría yo que no es la permanencia sino el camino que nos lleva a transitar buscando esos espacios fronterizos en los que disolver un concepto en el otro.

En el capítulo tercero del libro relato la experiencia de vida que supone la creación de una obra de arte, el recorrido que efectúa el trazo de principio a fin de la obra se inscribe en el camino en el que hay espacios para la serenidad y otros para la algarabía, momentos de paz y sosiego para llegar a otros de revuelta, rebelión y lucha. Un trazado placentero que se regodea en sí mismo para dar paso a la disconformidad, al malestar. Hay tramos de identificación y otros de desencuentro. Y parece inevitable que unos den paso a los otros, entonces la composición de la obra en su conjunto busca la estabilidad del todo, la imagen de los contrarios en relación unos con otros. La Paz es parte de la tensión necesaria con la que aprender a vivir en relación con lo diferente atendiendo a la transformación dialogada con nosotros mismos y el mundo que preside nuestra vida desde que nacemos hasta que morimos, transformación diaria del ser humano, movimiento constante que el trazo en mi obra quiere atrapar como símbolo del que nunca se detiene.

 

LINK